El Día de Los Muertos

Una de las celebraciones más importantes en México, es el Día de Muertos

A finales del mes de octubre podemos ver los mercados llenos de flores de cempasúchil y calaveritas por todas partes. Todo el mundo se prepara para la llegada de sus difuntos.                                         

Los días más importantes son el 31 cuando regresan los niños, que son los angelitos y el 1 de noviembre, cuando llegan las almas de los adultos y se van el día 2 en la tarde y es cuando se levanta la ofrenda.                                                                                                                                                 

La intención de esta festividad, es invitar a aquellas personas queridas que se murieron, a convivir en el mundo terrenal por una noche. Los muertos retornan al hogar porque son atraídos por el amor de sus familias, que con mucha dedicación preparan un altar como ofrenda, para honrarlos y recordarlos, poniendo en ellos las cosas que más les gustaban a los difuntos en vida.

En nuestra comunidad, los padres son quienes se encargan de la elaboración del arco de flores de cempasúchil, con el que se les da la bienvenida a los difuntos.                                            

Con los alumnos,  nos encargamos de decorar el altar, con papel picado, calaveritas, fotos de aquellas personas o animales a los que queremos recordar, ponemos la fruta de temporada, que en ese momento son mandarinas, también ponemos collares de cacahuates, velas, que alumbran el camino para que encuentren sus antiguos hogares, agua, que se le ofrece a las almas de los difuntos para calmar su sed ,  sal para purificar las almas  y unos  panes de muertos que cocinamos, con los alumnos de kínder y de primaria.                                                                                                                    

Los niños de kínder, se encargan de hacer el camino de flores de cempasúchil, para que las almas de los difuntos puedan llegar al altar. Se dice, que los pétalos de la flor de cempasúchil guardan el calor del sol y por ello pueden iluminar el camino de regreso a los difuntos, por eso es tan importante esta flor.

Como todos los años, kínder y primaria celebrábamos juntos este día. 

Este año, los alumnos de primaria junto a dos de las mamás de la escuela, cocinaron ricos tamales de pollo y verduras al estilo oaxaqueño, con un rico mole.  Entre las dos les enseñaron como aplastar la masa, rellenarla y envolverla con la hoja de plátano, para después poder cocinar los tamales al vapor. Salieron riquísimos y todos juntos pudimos disfrutar de ellos y de un gran día de muertos, comiendo tamales, pan de muerto y tomando agua de chocolate como marca la tradición.